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Sting en ‘Saber y Ganar’

Hay vida más allá del marketing online y las redes sociales. Existe el cine curioso que ya hemos visto con Gnomocop y Bitelchús, ayer recordaba el clásico de Woody Allen y, puestos a rememorar mitos vivos de épocas anteriores a mi experiencia, existe la música.

Gracias a ‘Saber y Ganar’, grande Jordi Hurtado y sus concursantes-personaje ultraagradecidos, se aprenden cosas de todo tipo de materias. Ayer demostraron su buen gusto musical y dedicaron una batería de preguntas a la carrera de Sting.

En el programa sonaron algunos temas del “Aguijón” inglés y su banda ‘The Police’ que bien merecen agruparse en un post.

En orden cronológico empezamos a ritmo de tango con Roxanne, tema de los comienzos de ‘The Police’ en 1978. Una historia a lo ‘Pretty Woman’, sin joyas y lejos de la luz roja.

Del año siguiente es Message in a bottle, destinada a los 100.000 millones de náufragos que envian SOS en busca de un hogar.

Ya como Sting en solitario, llegaría en 1987 Englishman in New York. Una defensa de los buenos modales, la caballerosidad y sobriedad que “Aguijón” no encuentra en NY.

Recuerda que Spotify, GrooveShark o Youtube pueden hacerte esa “vida más allá” muy entretenida. Para dar las gracias a la música ya estaba ABBA.

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Bitelchús, bitelchús, bitelchús. Marketing Post Mortem

¿Puede una película ser noticia 24 años después de su estreno?

Aquí sí. Si Joe tiene una reseña de Gnomocop, Bitelchús no podía ser menos. En este afán por recordar viejos personajes del cine que marcaron generaciones, hoy es el turno del fantasma de Michael Keaton.

A las órdenes de Tim Burton, con unos efectos especiales muy avanzados para la época y una banda sonora excepcional, la cinta coprotagonizada por Alec Baldwin, Geena Davis y Winona Ryder sigue siendo hoy un espectáculo para los sentidos.

Un matrimonio felizmente fallecido inicia una nueva vida en su misma casa. Pero la dimensión es otra y llegan acompañantes para hacerles su eterno día a día más complicado. Los nuevos moradores de la casa, una pareja adinerada y una hija que debe ser sobrina de Zapatero, a lo gótico del personaje me refiero.

Para volver a recuperar su espacio, tratan de asustar a los inquilinos con sus apariciones y posesiones. Lejos de lograrlo, se lo hacen pasar en grande, invitan a sus amigos a veladas fantasmagóricas y llegan a pensar incluso en cobrar entrada para el espectáculo.

Si alguien o algo puede solucionar el problema, ese es el innombrable. Bitelchús, Bitelchús…y a la tercera salta de la maqueta y aparece a tu lado. Un personaje gamberro, sin escrúpulos y con trucos maléficos. Un mercenario del susto que radicaliza las instrucciones del ‘Manual para muertos recientes’.

¿Serán capaces de controlar a Bitelchús y echar a los inquilinos? Puedes disfrutar averiguándolo en sólo 90 minutos, recomendado. Mira la ficha de la película en Film Affinity y disfruta de una posesión al ritmo Banana Boat.

Aquí se habla mucho de Marketing y la siguiente entrada será sobre qué hacer para venderse online. Mira cómo lo hace Bitelchús.

Gnomocop o la narración imposible de una película indescriptible

¿Qué merece un policía que se camufla con corbata y deja la pistola en un cajón? La misión de interceptar una compra ilegal de diamantes. Tras dejar al señor Potato en buenas manos, empieza el despropósito.

Como era de esperar, el operativo ha sido un desastre. Sólo hay algo brillante en la noche y es una piedra colgando de la rama de un árbol. Termina en el cuello de Casey, que se marcha a casa sin saber que no va solo.

Cuando al llegar sabe de su compañía, le agrada tanto que la encierra en una jaula. Es Gnorm en búsqueda del Lumen, las orejas en la sombra a la caza de la piedra del árbol.

En los primeros momentos intenta hacerse con ella usando sus poderes y bosteza para que Gallagher se duerma. No funciona y trata de conseguirlo con el diálogo. Resulta que el bicho sabe hablar.

Gnorm es un gnomo cavador que vive bajo tierra. Para impresionar a su novia, ha decidido realizar la tarea de un guerrero y salir a la superficie a cargar de luz el Lumen, el sol de los gnomos.

Como el equipo no es en principio muy eficaz y la película acaba de empezar, la pareja pierde la piedra. Ahora ya existe la misión conjunta que verá nacer a Gnomocop.


Si se hacen con el Lumen, Gnorm, con g antes de n, declarará como testigo en el caso de los diamantes. Pactan escupiéndose en las manos y empiezan las gestiones al margen de la ley, con sus persecuciones, sus tiros y sus explosiones.

La misión se convierte en un infierno para Gnomocop. Entre zorros gigantes y cristales, lo único que le consuela es ver unas buenas pupus.

Para saber si el pacto es exitoso y ver unas buenas pupus, ponte a ver Gnomocop. Una película indescriptible, sin saber si eso es bueno o malo, pero que marcó una generación en las siestas de Antena 3.

Para Gnorm, la cortesía es escupirse en la mano. Se trata de un contacto físico que cada día queda más lejos. Ahora puedes tener muchos amigos y no ver nunca su mano, ni presumir de tu capacidad de esputar, con perdón, delante de ellos. Se trata de tus contactos en las redes sociales. Si quieres ser cortés en Twitter, averigua una forma en el próximo post de Joe.

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